Rosita Benedetti, una mamá experta

Fecha: 

Martes, Mayo 22, 2018

Rosita Franco de Benedetti es un icono de la pastelería en Colombia, con toda maestría y exigencia ha logrado plasmar la esencia de la Costa Caribe colombiana en una exquisita línea de pudines y postres. Esta es su historia, en la que la tradición y el gusto por lo propio y por medio de ingredientes, como la harina, se trasforman en un pedacito de cultura.

¿Cómo se inició Rosita de Benedetti en este negocio?
Desde muy pequeña me encantaba la cocina y la costura, al punto de que cuando me casé, hice mi vestido de novia y mi ajuar. Luego tuve la necesidad de trabajar, entonces me fui por la cocina, porque es más rápida su producción. Fue mi suegra quien me dijo: “¿Por qué no cocinas, es lo que te gusta? ”. De ella recibí los primeros conocimientos, tenía muchas recetas y cocinaba muy sabroso. Por aquellos días, mi cuñado, Jaime Ignacio Benedetti, en compañía de Medardo de la Espriella, abrió una heladeríapanadería, mi suegra me dijo: “Por qué no mandas unos pudincitos para que los vendan”, y así fue, yo le mandaba todos los días pudines individuales y pies individuales y la gente preguntaba quién los habia hecho, y ellos respondían: “Rosita”. La gente me llamaba, así me fueron conociendo y pidiendo postres más grandes.

¿En que momento decidió constituirse como empresa y montó su primer punto de venta?
En diciembre se cumplen 48 años de haber iniciado este negocio, que ha crecido paulatinamente. Inicié sola en la cocina de mi suegra, vivíamos en su casa, mi esposo estaba enfermo, tenía cuatro hijos, una hija de 12, otro de 9 y otro de 7 años, y una recién nacida, que es la gerente actualmente. Mi primera empleada fue la niñera de los niños. Hace 40 años nos mudamos a esta casa y hoy tenemos más de cincuenta empleados y siete puntos de venta.

¿Con qué oferta de producto se inició Rosita de Benedetti?
Pies y pudines fue lo básico, luego, agregamos el borracho, los rollos, a los que también llaman brazo de reina, después, postres como el pie de coco, el pie de mamey y el pudín de naranja, al que algunos llaman el pudín estrella.

¿Qué debe tener un buen  panadero, cuál debe ser el secreto para que el negocio crezca?
Pienso que la base es mantener la calidad por encima de todo.

¿Ese es el secreto, una empresa casera y artesanal?
Aquí se produce de todo, por ejemplo, no compramos la mermelada, aquí se prepara, la fruta se procesa sin preservativos, se compran todas las frutas y se manejan y se producen todos los dulces.

"La calidad depende de la materia prima, yo siempre he dicho que hay que pagar lo que sea por un buen producto, la mejor harina, la mejor mantequilla, todo lo de mejor calidad; esta es la base del triunfo. También la precisión, todo debe ser milimétricamente pesado y seleccionado. El proceso debe ser controlado, es parte de la calidad".

¿Qué consejo les daría a esos nuevos entusiastas que quieren dedicarse a este arte ?
Mi principal consejo es que deben dedicarse de lleno a la actividad y tener mucho control en la calidad y en las materias primas.

Un tip, o algún secretico para compartir con los panaderos y pasteleros del país... Que estén enamorados de lo que hacen, uno hace las cosas con amor y salen bien y bonitas, el secreto es dedicarles tiempo y poner todo el interés. Tampoco economizar para ganar más, jamás en mi vida yo he tenido una propaganda. Mi lema “el que come  y el que queda santisfecho vuelve”. Agradezco cualquier queja que considere constructiva y de inmediato nos ponemos en la tarea de identificar qué pudo haber pasado.

¿Porque trabaja con Molino 3 Castillos?
Desde hace 48 años. lo hacemos porque es una empresa seria  cualquier queja que uno pone, inmediatamente es atendida. Nos visitan, me ayudan, me mandan el químico, el ingeniero de alimentos. Los despachos son puntuales y la calidad de la harina, es insuperable.  Yo he ensayado muchas harinas, que me han traído de cuanta fábrica hay en Bogotá o Barranquilla, pero ninguna me da los mismos resultados, es por esta razón  que sigo fiel a Molino 3 Castillos. Nunca he tenido una queja de ellos.